"Piel de perla"

Bello ángel de paz 
que, suspendida en las tinieblas, 
con tu viva luz de estrella, 
iluminas el ocaso de mi lecho. 

Tus caros y limpios ojos 
de la almendra tiene el tono, 
y la dulzura de la miel, 
cual celestes faros
Iluminan la senda nocturna 
que recorre mi paso.
Tibios y translúcidos ventanales 
donde, juguetona, tu alma pura 
asoma al sol y a la luna. 

Labios de coral y de seda, 
de sanguinolenta escarlata estampada, 
de surcos suaves y delicados 
y de sabor cuasi a durazno, 
que al besar dejan de impronta 
el suave perfume del lirio 
y que con ellos, mi alma afligida, 
parte a los tumultos grisáceo 
a esperar de nuevo su tierno tacto. 

Mejillas suaves y rosadas 
que asemejan al melocotón, 
con esa bella tersura 
y el suave color de la rosa en flor, 
donde mis labios afligidos reposan 
y vuelven a sentir su agonía: 
el querer ser dueños de su dulzura, 
y el sosegar las ansias 
de mis palmas por acariciarla. 

Piel de perla, grácil finura, 
junto al azabache de tu melena de seda, 
dulce efluvios de canela y vainilla 
es el aroma de tu piel al despertar el alba, 
y la suntuosa suavidad de tu cabellera 
al caer la tarde dorada, 
el sabor de tus besos al anochecer, 
y el calor de tu abrazo, 
y el aroma de tu piel de perla.

~Hans Speer 

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