Soneto II

Al breve lapso de escribir mis versos,
cantados desde el fondo de mi mente, 
y meditar hondamente en los hechos
que me alejaron de ti tristemente. 

Recordando dulces y tiernos besos, 
que quedaron grabados fuertemente, 
de tus rojos labios, suaves y tersos, 
y la flama de tus ojos dolientes. 

¡Debo de ser un hombre sin sesera! 
¡O un animal que no siente el amor! 
Porque, aunque con dolor me afligiera. 

No estar junto a ti me causa pavor. 
Vuelve a mi lado para que no muera, 
lo suplico, hincado, por favor. 

~Hans Speer 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

El tren

Ahora...

Luna coqueta