Terrores

Vuelvo a despertar,
mi respiración agitada,
mi garganta reseca,
todo sudoroso de pavor,
mis ojos de lágrimas inundados.

Veo la argéntea luna
brillar tras de mi ventana,
cual disco de marfil,
que vela nuestros sueños,
mas no nos protege de ellos.

Me siento cansado, extenuado.
Ese ser espectral
que acecha mi lecho,
que no da respiro a mi sueño,
vuelve a nublar mi memoria.

Esconde su horrible rostro,
ocultando los hechos
que me llenan de pavor
y me hacen sollozar
y temer como niño de pecho.

Miro hacia el techo,
imaginando el cielo abierto,
negro y estrellado, mientras el viento
húmedo y frío se cuela por la ventana
que abro para calmar mis ansias.

Enciendo un cigarrillo,
exhalo la bocanada de humo que,
cual especie de neblina,
adormece mi vista.
Mis ojos, cansados, se cierran.

Me duele la cabeza y me recuesto,
pierdo la noción de mi ser
mientras caigo rendido en mi lecho,
me entrego al reino de Morfeo y,
mientras pasa el tiempo,

Vuelvo a despertar....

~Hans Speer

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